Saturday, March 19, 2016

PEQUEÑOS GRANDES TESOROS OCULTOS DE BOGOTA -LA CIUDAD Y SUS CANALES.-

El hombre y sus comunidades se han instalado en el
territorio natural, para fundar sus ciudades; en principio lograron una buena relación, especialmente en nuestro país. Los habitantes prehispánicos supieron asentarse en los lugares entendiendo la estrecha relación entre el ecosistema y ellos como parte: El agua es sagrada, la naturaleza provee si se la trata y entiende bien, el que siembra ordenadamente come, las comunidades son la vida de los asentamientos, la arquitectura y el orden de la ciudad tanto técnica como simbólicamente están en estrecha relación con el entorno, inmediato, el territorio, las estrellas.
Hoy en día, la ciudad es artificial,  como cualquier otra en cualquier otro lugar
del mundo, sistemas de infraestructura nos conectan a nosotros y a nuestros servicios,
Arrojamos basura que no sabemos a donde va, y consumimos insumos que en general no sabemos de donde vienen.
Suena terrible; La perdida de la identidad y  por que nos asentamos en un lugar y quizás lo
mas importante quienes somos y por que nos juntamos con otros para vivir en comunidad en algún edificio, lugar o ciudad, no se sabe.
No obstante, el paisaje y el lugar esta allí para salvarnos,
no solo como algo que se mira  o como telón de fondo, si no un factor importante y determinante que nos condiciona el comportamiento, la manera de vestir, de actuar.
La cultura, las culturas tan diversas en el país tienen que
ver con esta geografía diversa, exquisita y compacta, Por ende las ciudades deberían interactuar inteligentemente con ellas: cultura y geografía; Los ciudadanos deberían reconocer su ciudad como un lugar especial, o suma de lugares que arman y definen la ciudad, en relación a su cultura, historia, memoria y sentidos: No solo entenderla desde el punto de vista económico y del estrato social, desde la definición de usos y sectores y/o de infraestructura y servicios.
Otro factor importante en el desarrollo, quizás la gran
promesa del siglo XX fue junto con la construcción industrializada de postguerra, EL CARRO y sus derivados: el camión, el bus, etc, que permitió lograr que la ciudad conectara mas fácil y rápido pero que también se extendiera,; No obstante su abuso en el uso y ordenamiento del la ciudad, la fragmento y a estas alturas del siglo XXI la tiene casi inmovilizada y altamente contaminada.
Esta comprobado como lo menciona el escritor Eduardo Galeano
que fueron los españoles lo que nos convencieron de que el agua “era mala” y por eso tratamos su causes como cloacas. También claramente fue una manera de conquistarnos. Pero también de allí, de Europa, trajeron el bien eficiente y noble trazado de casi todas nuestras ciudades, “El trazado de Damero”, basado en el cardus y el decumanus  imperial, romano con los que se conquisto América.  Pero al que poco le importaron los ríos y las montañas.
Estos ríos y sus causes, casi en su totalidad olvidados por
el planeamiento de la ciudad entendida no desde lo económico o desde la infraestructura de servicios solamente si no desde su diseño urbano integral, siguen aun increíblemente firmes como nobles estandartes de un paisaje ecológico olvidado pero vital.
La cultura de la ciudad con sus plazas, calles y edificios
debe volver a incorporar en sus imaginarios estos lugares: rios y canales con sus inigualables posibilidades de conectarnos con el lugar, con el verde, con las otras personas. No solo por que hoy en día el tratamiento de canales de concreto es tecnología antigua, si por que precisamente con tecnología actual, se puede reconstruir de manera que interactúe eficientemente con el agua, bajándole velocidad, permeando el suelo, creando lugares para el encuentro y gozo del espacio publico y su naturaleza. Reforzando las estructuras ecológicas preexistentes.
Esto se puede hacer muy fácil, con pequeñas intervenciones
urbanas que den continuidad a estos espacios conectado lo que hoy en día esta roto, volcando partes de ciudad no solo sobre sus calles o plazas si no a lo que pudieran ser estos increíbles parques lineales que permitieran conectar la ciudad de otra manera, mas sostenible. Eso de verdad seria un desestimulo fuerte al uso carro y seria complementario a otros sistemas de transporte colectivo.
En lugares lejanos como en Corea y China, ya han logrado
reconstruir estas estructuras de canales con gran éxito, que podrían servir de ejemplo. Con espacios el disfrute del agua, para la cultura, con ciclovias, luagares para trotar o correr, sitios de descanso, etc. Mostremoslas y pongámoslas en el imaginario y en los sueñografos ciudadanos para recobremos su valor. Parte de ello es el buen interés y difusión que puedan darle los medios a estas iniciativas para apropiarnos de ellas por parte de la comunidad.
Es ya hora de tener una buena política integral del agua y
de dimensionar a su justa medida bien otras como la del Riesgo del fuego (traídas de otros países) que esta muy bien normada, pero donde poco ocurre; En cambio aquí nos llueve casi todos los días, no sabemos que hacer con el agua y finalmente nos inundamos, paradójicamente haciéndonos tanta falta.

Monday, September 08, 2014

Ciudades Sostenibles - El caso Colombiano.

ANTE UN PAIS LIDER EN SUSTENTABILIDAD -aunque sea no del todo conciente de ello-  El camino y el futuro, esta en lograr unas CIUDADES REALMENTE SOSTENIBLES.

El mundo de hoy vive serios problemas que hemos evitado afrontar pero hoy en día se hacen más visibles y nos tocan directamente: El calentamiento Global con su cambio correspondiente climático, La distribución desigual de la riqueza y los recursos naturales y un modo de vivir consumista e individualista, (el cual genera además miles y miles de toneladas de basura) millones y millones de personas pasan de vivir en el campo a las urbes (50% de la poblacion vive ya en la cuidades y va en aumento como tambien la vivienda informal, por algo las cuidades con mas pobalcion estan en los paises llamados del tercer mundo) y  con ello tal cual, surge la ciudad o será mas bien la anti-ciudad?

La arquitectura colombiana siempre en sus distintas regiones y climas ha estado bien planteada y construida, hecha con recursos humanos y materiales de la zona, no ajena a las idiosincrasias de las regiones, sus climas y lugar geográfico. No olvidemos que por su posicion geofrafica particular y por nuestros recursos, somos inmesamente ricos y no tercer mundistas y pobres como a veces nos quieren hacer creer. (Ni hablar de la inmensa calidad y pasion de nuestra gente)

Desarrollar proyectos bioclimaticos y sostenibles es muy fácil; Siempre lo hemos hecho, solo hay que lograr que las influencias exteriores a nuestro entorno aporten y no entorpezcan lo que antes hemos hecho tan lógicamente, siguiendo no las modas superficiales, si no un comportamiento ético con la sociedad y el planeta.

La construcción de la ciudad, de lo urbano, del encuentro con los demás y la naturaleza es un llamado a seguir, por encima de la especulación urbana desmedida que tanto daño (esa si) nos ha hecho en conjunto con  la sumatoria de proyectos autistas que separan lo publico de lo privado como si el primero fuera lugar de guerra donde vive el enemigo.

En este punto es donde mas trabajo hay que realizar, nuestras grandes ciudades como Bogota, crecen en una forma desmedida y muy apresurada (De 800.000 mil habitantes a casi 8 millones en 50 años, según la ONU a este ritmo las cuidades deberia renovar completamente su infraestructura cada 30 años para estar al dia) con poco control desde el punto de vista del diseño urbano; La forma y la estructura urbana si llegan a tener calidad es sobre huellas, patrones y diseños hechos hace muchos años atrás, para otro modelo y tipo de ciudad, no obstante estos “lugares viejos” son lo que tenemos para “mostrar”, aunque algunos están en franco deterioro.

Si bien las alamedas, parques y plazas y algunos edificios simbólicos como las bibliotecas públicas han marcado una pauta importante, no obstante la ciudad tambien se construye con el vacío que dejan sus edificios, sus proporciones, su relación simbiótica y sinérgica entre lo privado y lo público, sus usos mezclados, diversos y compartidos.

Pasamos de un bien intencionado pero distante POT, Plan de ordenamiento territorial (en cuanto a la escala se refiere) a unas UPZ, Unidades de planeamiento zonal, que van directamente a directrices normativas, pero que no hablan del carácter urbano que se quiere y anhela; Entre estos dos, nos falta un punto medio de interacción, algo así como unas unidades de planeación urbana a nivel de alcaldías zonales pero que tuvieran oficinas de renovación y diseño urbano a su interior, de mas fácil interacción con la comunidad y sus agremiaciones, logrando la participacion mutua y a su vez mejoras y ganancias conjuntas.

Nuestro problema principal en términos de sostenibilidad y cambio climático esta muy poco relacionado con uso de la energía, la cual al estar generada en su mayoría por hidroeléctricas viene de una manera muy limpia y cercana: Tampoco hay problemas en la producción y transporte de materiales, casi todos locales, económicos y que generan muchos empleos.

Bien lo mencionan publicaciones como La nacional Geographic la cual nos señala como un país que produce el mínimo de toneladas de C02 por año, en comparación a Estados Unidos (1,6 % o menos de las toneladas que ellos producen), México o Brasil.
También la prestigiosa revista Forbes, en la cual nos ubica a Colombia como uno de los 10 países más limpios del mundo en relación al tema ambiental.

Si vemos como el desarrollo sustentable es un equilibrio entre lo Ecológico, lo Económico y lo Social, es en este último donde mas tenemos problemas y problemas serios.

Si sumamos una mayor atención a lo social en conjunto con un diseño urbano (No solo planeamiento) pensado, estructurado, planificado, y trabajado de manera interdiciplinar en conjunto entre las entidades estatales y el sector privado, (definiendo su carácter) como una herramienta capaz de tejer, modelar y reciclar la ciudad por encima de los sistemas de redes de transporte, infraestructura o de simple modelo económico de usufructo del suelo, de seguro llegaríamos a unas ciudades mucho más sustentables, creo la haríamos más segura y eficiente, con amplias oportunidades de trabajo y vivienda, pero sobre todo más disfrutable para todos por igual.


(Esto no es ningun descubrimiento, miremos lo que se esta haciendo afuera en barrios como la condesa en Mexico o los talleres Colectivos Participativos en new York o Fort Lauderdale, etc.)

Articulo Revista Semana-Nogal.

“IN” MOVILIDAD EN LA CIUDAD,
CAUSAS Y EFECTOS - EMOCIONES Y AFECTOS.

Desde que el hombre invento las ciudades para comerciar el producto de su aldea en algún cruce de caminos o al lado de un castillo con murallas y feudo incorporado para ser protegidos y gobernados o quizás junto a la rivera de algún rio importante para poder cultivar, subsistir y orientarse fácilmente, las ciudades son sin temor a equivocarnos el símbolo máximo de vida en comunidad, hecho concreto y físico del hombre como ser social, donde aun mas importante que ser humano, el ser urbano  (en el amplío sentido de la palabra) es la esencia de su existencia. “la arquitectura, es testigo insobornable de la historia” diría Octavio Paz.

Las prisas y afanes de hoy en día, en parte derivadas de algún modelo implantado económico y social global que nos vendió la noción de “progreso”, esta directamente relacionada con la capacidad de producir y devengar, para poder después subsistir, consumir y ser finalmente feliz, pero el tiempo no alcanza.(Asi corramos con nuestra mente en medio de un gran trancon Bogotano) Esto anterior quizás ha tergiversado el porque como seres sociales nos juntamos y reunimos en algún lugar para establecernos, tomando una decisión de asentamiento sobre un lugar en especial, en todas las escalas: La región, la ciudad, el barrio. Pero parece que es primero la plata, después el sueño, ¿pero cual es el sueño?, ¿por que allí y con quienes comparto y laboro una ética de vida?

Las ciudades verdaderas tienen un carácter histórico y geográfico que ha subsistido a pesar del tiempo, en general estas tienen una buena relación con su entorno geográfico y productivo, sus rios no son las ¨cloacas¨ de la urbe, por el contrario son los ejes de la vida urbana, se come y se toma lo que da el lugar, se viste como es usual para el clima y la Arquitectura con sus calles, plazas y parques tienen patios, ventanas y techos de materiales y proporciones acordes a lo anterior (por que aun en pleno siglo XXI no hemos podido superar urbanisticamente estos) Logrando algo cercano a lo que algunos llaman identidad y da motivo de orgullo. Todo este sumado fuera de lograr “el carácter de la ciudad” es ademas una fuente importante de turismo e ingresos. Millares y millares viven en malas ciudades y se gastan todos sus ahorros para ir una vez cada tantos años a vivir una semana como “se debe” en Nueva York, Florencia o Buenos Aires por citar solo algunas.

Bogota en los años 50´s tenia mas o menos 800.000 mil habitantes, hoy en día somos cerca de 8 millones; Según la ONU las ciudades debe renovar su infraestructura  física cada 30 años para poder estar al día ¿Hace cuanto no atendemos esta directriz?, ¿Pero será que la ciudad es solo su infraestructura física?

Con un parque automotor que ha subido exageradamente día a día, producto en parte de una buena economía, pero ligado también a un símbolo de status social, (alimentado en el espíritu colectivo durante décadas), ¿como prohibimos ahora los carros?, ¿todo es culpa de los carros?, con unos impuestos y un gasto en modo de vida de los mas altos de América latina, pagando bien, no se debería tener buen servicio y vivir bien?, ¿No tenemos derecho?

En una sociedad democrática, debemos tener todas las opciones de lo que fuere que pueda dar la ciudad con una alta capacidad de buena oferta y buen servicio, eso la hace una ciudad diversa e incluyente. ¿Pero si se paga bien por el servicio que es lo que pasa?

Esto nos lleva a la raíz del problema, el modelo falla por que la ciudad a pesar de ser compacta, esta se vende a través de nuevos urbanismos de periferia, tierra barata a buen precio, que se le ponen casas encima y se venden bien, terreno y casa. Pero quien paga por la infraestructura para llevar los servicios hasta alli, luz, agua, colegios, transporte, etc. Nosotros. Lo que pasa es que esto gusta ya genera buenos ingresos e impuestos rápidamente y ademas obras publicas.

El sueño de la casa propia tiene a miles de familias viviendo lejos de la ciudad anhelada (generalmente su centro) y alejada de los servicios que les competen. Con un crédito de por vida, que ya no las deja invertir en nada mas, lo que es peor es que pasan horas y horas de sus vidas sin poder recrearse o estudiar (para superarse) porque van entre un bus de un lado a otro de la ciudad, en síntesis quedaron vendidos al sistema sin saber por que.

En estos desarrollos urbanos, si la cosa se pone un poco complicada en ventas, ponemos algún centro comercial y después ante la inseguridad volvemos el conjunto, uno cerrado, creando mas inseguridad en su periferia y exclusión.

Con un metro cuadrado nuevo de venta que es quizás el mas alto del país junto con Cartagena, Bogota parece ya no tiene derecho a vivienda nueva a precios y áreas decentes, a menos que la persona se endeude de por vida otra vez,  ¿entonces para que nuevo?, por que no vivir en algún proyecto viejo bien ubicado, cerca a los parques, colegios y vida cultural, de buenos espacios y generalmente con mas carácter, a un costo de 1/4 parte del nuevo. ¿Será necesario para vivir comprar algo nuevo? o sera que un buen arriendo nos haría mas libres, por ejemplo de vivir cerca al trabajo y servicios que nos gusten e invertir la platica ahorrada en otras inversiones?

En un mundo volcado hacia la sostenibilidad, el reciclaje urbano no solo es mas barato, si no que se impone de sobremanera por la cantidad de ventajas para el ciudadano y para su ciudad, ¿pero que hacer si al parecer al no haber nuevas obras, no hay impuestos?.
Si puede haber otras obras no solo ligadas con infraestructura, Bibliotecas y colegios por citar algunos están siguen deficit a pensar del importante trabajo que en esto realizo Enrique Peñaloza.

Si la ciudad fuera hecha de pequeñas ciudades cada una con su carácter y vocación, con muchas posibilidades de usos y escalas, y pudiera una escoger donde vivir, podria uno ir  a pie o en bicicleta a comer o trabajar y salir en el carro, bus o tranvia para ir al mercado o si llueve permanentemente como en el caso de Bogota, tomar algunas de sus arcadas o pórticos para caminar por la zona (Izamal, Mexico) y en caso de viajes mas largos podria uno tomar un tren de alta velocidad de pocas paradas.

¿A quien le sirve el desorden del transporte publico de la ciudad? Desorden no es igual a eficiencia. ¿Que puede tener de bueno mucho dinero en efectivo y sin recibo?

De igual manera a través de pequeñas intervenciones urbanas o de “acupuntura urbana”, arreglando en una calle un giro en U desactualizado, o una oreja, o construyendo un puente, o arreglando el problema de sentido de una vida se puede mejorar la movilidad del automovil. Pero pareciera que estamos eternamente condenados a esperar que halla un muy buen y gran contrato de obra; Quizás esto ha tenido tan parado el metro de Bogota o el de reactivar su tren de cercanías.

Por ahora, se han impuesto de una lado las camionetas para pasar encima de tanto hueco, pero también las bicicletas, pero también las ganas de irse de la ciudad a otra en donde los problemas de movilidad y el costo de vida no sean tan altos.

Transmilenio no da a basto y los buses y busetas a pesar del esfuerzo de algunos estan muy alejados de cualquier concepto de urbanidad, la mayoria de estos para en en la mitad de la vía y ademas lo dejan a uno en medio de la calle sin parar el vehiculo y los peatones (nosotros) muy perezosos “agarramos” transporte en cualquier esquina sin querer caminar (bueno para la salud) aunque sea un poco al paradero.

“La urbanidad” tan enseñada antes en los colegios parece no existir y si quisieramos mejorar un poco todo, tal como en una oportunidad lo hizo el alcalde Antanas Mockus debieramos empezar por allí, para que todo mejore, como con Mockus mejoro, pero sin autoridad y ley vuelve el desorden, y con tanto afan de lucro de parte y parte nos quedamos si el saber el porque estabamos aca, solo sabemos que cuesta al bolsillo y al espíritu, pues con este caos de movilidad, la inmovilidad se toma la cabeza y termina en el cuerpo. No queremos hacer ya nada, salir al centro, hacer vida cultural. La ciudad no es ya, la prometida.

Hoy en dia vivo muy cerca al trabajo y en ambos sitios salgo a pie a hacer mis “vueltas”, pero como arquitecto tengo que visitar muchas obras y no me soporto el trafico, ni atiendo los buses por un problema de espalda. Siendo asi y estando tan caras las camionetas, comprare para esta navidad una buena bicicleta con batería, porque esta ciudad aunque parezca plana tiene sus cuestas y mas vale una ayudita.


Creo que a pesar de todo Bogota si tiene solución, pero creo esta empieza de un lado cambiando de mentalidad y de otra parte, con algo de voluntad política enfocada con amor hacia el prójimo y su ciudad y no tantos afanes: “afan” de lucro y/o “afan” de ser presidente de la nación. En esto ultimo creo a el pais le iria aun mejor, si cada quien estuviera mas pendiente de hacer lo que sabe hacer bien y no todos queriendo ser presidentes!.

Articulo Revista Arquitecturas Guatemala.


En movimiento imperfecto para la arquitectura.
Mauricio Rojas Vera

Del objeto al vacío, del intérprete al compositor, de lo perfecto a lo real y humano, de lo inconcluso, indefinido, indeterminado y, por lo tanto, en movimiento para la arquitectura.

En nuestros días, las pieles y papeles de regalo que envuelven el edificio-objeto parecen ser más primordiales que el vacío que define el espacio arquitectónico o el que genera la ciudad con sus proporciones, ritmos, porosidades, densidades y escalas formadoras de su carácter urbano e inherentes nociones de llamado al orden.

Por ello, considero más relevante que centrarse en los nuevos lenguajes, “ismos” o colores de la arquitectura -como la “verde”-, que generan los repertorios arquitectónicos para el siglo XXI y constituyen un tema recurrente en los centros de estudio y algunas revistas de moda, reflexionar sobre lo que se deja escapar, lo obvio, el fondo y el trasfondo. En otras palabras, no tanto en qué es lo nuevo, sino más bien qué es lo de siempre.

Quizá, como ejercicio, podríamos intentar indagar sobre otros ángulos o vectores de la compleja urdimbre que sostiene, templa y define (¿sostenibilidad?) la telaraña de la teoría-proyecto-obra-oficio, y enfocarnos en algunas nociones que expongo a continuación.

Imagen: Telaraña y orden + carro verde.

Compositor e intérprete: ¿ es el contenido de un proyecto, ya sea unipersonal o fruto de una investigación conjunta, producto de una investigación propia? O es resultado de una  exitosa difusión-fusión que con creatividad y talento, se unen motivos e imágenes de una o unas propuestas previas con cierto interés. Tal como lo hacen los DJ´s hoy en día con la música. Antes las fusiones eran lentas, hoy en día son extremas, ¿mucha fusión = confusión?

La historia de la arquitectura es pródiga en ejemplos de arquitectos compositores y arquitectos intérpretes, que no siempre son conceptos radicales o excluyentes, sino maneras de crear y recrear.  Una escalera o una ventana pueden percibirse como elementos habituales y, de suyo, reconocibles; el desafío consiste en explorar qué más se puede hacer con ellas dentro de un contexto, cuales son sus variaciones. ¿Importara quien la invento?

En el campo de la música se puede apreciar, más que en otros, esa diferencia. Pocos cantautores alcanzan notoriedad, como interpretes, por citar alguno, Armando Manzanero, estupendo compositor, pero Luis Miguel sin duda atrapa mas audiencia como interprete.
Suele suceder que los compositores, excepto casos excepcionales, pasan inadvertidos, y quien se lleva la gloria, por lo general, es el intérprete de las piezas musicales. El papel de ambos es igual de sustancial, pero mientras casi siempre el primero subyace envuelto en una luz tenue, el segundo brilla con mayor intensidad. ¨Hasta que el pueblo canta las coplas, las coplas, coplas no son, y cuando las canta el pueblo ya nadie sabe el autor, procura tu que tus coplas al pueblo han de llegar, que al volcar el corazón en el alma popular, lo que se pierde gloria se gana de eternidad¨ Facundo Cabral.

Ahora bien, ¿es indispensable que, para imprimir su sello personal, en cada melodía de su creación el compositor deba inventar un instrumento o cambiar todo el registro musical para destacar y ser identificado? Siguiendo la línea de esta comparación, ¿la arquitectura está obligada a inventar un nuevo lenguaje en cada diseño que propone? Y si lo logra, ¿será entendida?

Imagen: Puerta balcón. + Imagen cantante Luis Miguel.

Lo propio y lo apropiado: el dilema estriba en si la solución dada como proyecto arquitectónico es pertinente y se adecua a un problema generado dentro de la propia disciplina. La arquitectura debería ser capaz, más allá del lenguaje o el icono, de recrear una historia diferente entre ella y el contexto cultural, geográfico y urbano; entre el espacio y sus habitantes.

¿Bastara, simplemente, con lograr e implementar el recurso de Marcel Duchamp, mal traducido del arte a la arquitectura como “ready-made” (Rafael Iglesia) de descontextualizar objeto y lugar, para generar por sí solo, un fenómeno arquitectónico válido y detonador de para rescatar un pedazo de ciudad? Esto también se conoce como el “efecto Bilbao” de Frank Gehry, que tanto sacrificio y dinero ha costado a los españoles, en otras ciudades como Valencia y que copiamos literalmente en nuestras ciudades latinoamericanas.

Presiento que lo antes citado es insuficiente y no pasará de ser una moda pasajera que, a la larga, terminará por causar hastío. Me refiero a la puesta en escena de una acción foránea, en formato también ajeno, para quien nunca lo ha tenido. Es la misma historia con un lenguaje similar, solo que contada en otro sitio; por lo tanto, no es nueva sino acaso novedosa, para quien la desconoce.

En Latinoamérica el tema es más bien cultural: tenemos la arquitectura que exigimos y, tal vez por ello, la que merecemos, mientras no seamos capaces de encontrar y contar nuestras historias, ya sea propias o apropiadas. Y aquí surge un nuevo dilema: ¿qué se entiende por apropiar? Algunos consideran que es tomar lo bueno de otro y volverlo propio; otros, escoger lo que resulte más conveniente. Sin embargo, nuestro imaginario colectivo latinoamericano tiende a otorgar escasa valía a lo propio y privilegiar lo foráneo. También algunos ligan esta actitud a la reproducción humana, en términos de difusión de la especie de una etnia o tribu.

¿Todos somos tan diferentes, los unos a los otros como para llegar creer que cada uno tiene algo propio y solo de si mismo? incluso dentro de un mismo entorno, por lo cual hablar de “lo propio”, como un concepto integrador, deja más dudas que respuestas. Quizás viene mejor el concepto de lo “apropiado¨. Me apropio de lo que me sirve o me es conveniente. Por ello es determinante dar a conocer esta disyuntiva a los profanos en arquitectura, en especial los clientes, para que lo comprendan y, a partir de ahí, sepan qué pueden discernir entre ¨lo apropiado y lo ajeno” lo que conviene y lo que no.

En regiones que podrían calificarse de ordenadas, como las europeas, un poco de desarreglo se considera bueno, a diferencia de Latinoamérica, donde rige el desconcierto y el anhelo general se orienta a un afán por lograr el orden y la ubicuidad.

Imágenes: Foto: Frank Ghery, Museo Guggenheim de Bilbao. + Foto: Toyo Ito, torres, Portafira Barcelona. + Foto: Santiago calatrava, palacio de artes de Sevilla.

Imagen: Fondo y figura.

Completo o incompleto: plantea la noción de lo perfecto y acabado, cuando la mente atesora las imágenes visuales de un objeto o figura que completan un vacío, o anhelo sobre algo desconocido físicamente. Es un buen principio, ya que nos ha permitido descubrir cosas que desconocíamos, y también incentivado a explorar nuevas opciones. Sin embargo, la arquitectura no es una pieza visual o inerte de colección; su fin último es que invite a vivirla, disfrutarla, recorrerla.   

La arquitectura no es un elemento aislado y distante; si no se nutre de vida, se asemeja a la fotografía de un delicioso platillo en un libro de cocina. Por muy bellos colores y excelente definición que tenga, no se puede saborear. De pronto, ni siquiera es de nuestro gusto aunque parezca.

En todo caso, en vez de imágenes estáticas, una mejor aproximación a la arquitectura es a través de materiales fílmicos, como documentales y películas, y la descrita en bellísimas obras literarias, porque allí se adquiere movimiento, se percibe de mil maneras a través de los sentidos y la memoria, percibidos o recordados.

La ciudad no está conformada por objetos de gran volumen solido y símbolos vacíos, a manera de escenografía permanente; solo adquiere significado cuando los lugares y eventos se relacionan mediante la experiencia vital. Es una construcción dinámica que armoniza vacíos y llenos de múltiples escalas, que se desplazan, siempre incompletas, afanosas, cambiante y, por lo tanto, en continua evolución.

Ese vehemente “deseo” por seguir avanzando, por alcanzar “aquello”, más que el de llegar u obtener algo finalmente, es lo que insufla vida a la ciudad e impide que muera, o que muramos en vida, como bien señala Alberto Pérez-Gómez. Considero más exacta la noción de “parte”, puesto que conlleva la idea de complemento. Todo forma parte de un conjunto más amplio, y a su vez de otro más pequeño. 

Entonces, ¿existe algo que pueda ser considerado perfecto y completo? Por ejemplo, el trabajo de taller de un estudiante y la obra premiada en una bienal de arquitectura, ¿corresponden a los parámetros de perfección y obra acabada, o solo son una ilusión fugaz visual que escapa al uso de la gente, al paso del tiempo y la naturaleza por ella?

Un proyecto imperfecto e indefinido no solo podría estar más próximo a la naturaleza humana, sino también ayudarnos a ser más felices, ya que no impone un modelo al cual debamos adaptarnos, sino todo lo contrario. Una propuesta con errores e incompleta abre espacios para la búsqueda personal, que no necesariamente debe ser comprendida mientras evoluciona y hace parte del todo. Claro, que esto toma tiempo y hoy en día parece ser lo que menos abunda.

El símbolo, en sí mismo, no es arquitectura; no obstante, esta puede llegar a ser simbólica. Pensar que su fuerza radica exclusivamente en su poder simbólico y el peso de la imagen en el recuerdo colectivo desplaza su verdadero significado, que es la reconstrucción del vacío interior y exterior, en busca de un mejor entorno donde adquieran sentido las manifestaciones colectivas de los seres, incluidos humanos.

Imagen: Cartagena + calle Morelia + cicatrices urbanas.

Tiempo: El tiempo es solo un común denominador de las velocidades de transformación, una medida y patrón de los ciclos. Una invención que nos vende el peso del desgaste, de los términos viejo y nuevo, quitándonos la libertad y emoción del presente.

Todo es recuerdo y memoria; La proyección del futuro no es mas que una reconstrucción que se lanza al vacío de una transformación constante e incluso cíclica que solemos llamar tiempo. La compleja realidad que percibimos está dada por la superposición de una experiencia sobre otra experiencia en el mismo punto o lugar, como una acuarela, enmarcada por una mirada que se traslapa, una con otra, en el recuerdo a otra mirada, sumando, en la memoria perceptual, dibujando el ser y el estar. Construyendo y redefiniendo constantemente el ahora.

La arquitectura debe ser silenciosa poesía oculta a la mirada desprevenida, abierta a los sentidos recorridos por la memoria cautiva; No es un objeto de deseo... Es el deseo mismo convirtiéndose en materia transformada.

Imagen: Acuarela sin escala.
Imagen: Atmósfera 1.

Belleza y abstracción: la belleza no es ni nunca ha sido un asunto superficial. Es una noción, un estado, una percepción de que las cosas son como deben ser y están donde tienen que estar. La abstracción indolente, esencia y vocación del siglo XX, se ha marchitado y merece que nos despidamos de ella.

¿Cual será tu cariz, belleza? de seguro no será monstruosa y doliente, ¡Bienvenida la complejidad incierta e incompleta, amorfa y movible, de mil órdenes y maneras bella, todo y uno!

Imagen: Atardecer.

Efímero o duradero:
 “Algún día, como todos los días,
El hombre, despertara ansioso de que algo lo ilusione y conmueva... lo maraville.
por eso se despierta y se levanta.
También cada día, querrá, la solidez de la certeza,
del comer, del reir, del dormir.
Del estar, pero también del ser.
Del saber estar, del saber ser.
Tan sencillo, que es INDESTRUCTIBLE.

Como lo será la fuerza de la firmezas,
La certeza de que sin el otro, no somos,
La repetición de los ciclos,
El eterno retorno, la espiral.
lo demás es pura cuestión de lenguajes y mecanismos...
de ilusiones.”

Cita: Mauricio Rojas.

Imagen: Cartagena lejos.

Todo lo que hacemos transcurre en fracciones infinitesimales de tiempo; lo que importa es lo que les da continuidad, Todo dura segundos, lo que importa es lo que pega los segundos, como lo que hacer pegar los ladrillos.

Sin la intención y el propósito, sin el anhelo de completar, solo somos masas contradictorias, acicaladas por fuera, pero vacías por dentro. Objetos expuestos en una escenografía estática. Es preciso nutrir o cargar primero el alma, para luego poder descargar el objeto del deseo: La construcción o reconstrucción de una relación, un encuentro, un pedazo de ciudad.