De raspaduras y patinas.
De raspaduras y patinas. No somos perfectos Sufrimos de raspaduras, golpes, deformaciones y arreglos, sustracciones. En la medida en que vivimos, cicatrices como patinas de historias acumuladas, traslapadas, Y golpes como volcanes cambian nuestra geografía corporal. No obstante no todas son físicas, hay emocionales o imaginadas, mixtas, Habitan entre el mundo real y el imaginado como una co-creación de la realidad. El sufrimiento nos recuerda la alegria, la soledad a los amigos, la lluvia a la sequedad. El vacio, la materia. Las rapaduras, patinas en nuestras cosas, los libros y hasta los cuadros, corrigen y acompañan la narrativa del vivir, como una muestra del paso del tiempo lento, una geografia en movimiento y habitada por los hábitos mismos. El ser humano se construye como una casa deformada por los acontecimientos y relatos que marcan la estructura del recorrido de la memoria. Una atmósfera en construcción que amerita cada cuanto un auto retrato para verificación en los espejos y...